La regla de oro: separar la fase de creación de la de edición
Intentar corregir la gramática y el estilo mientras redactas el primer borrador frena en seco el flujo de ideas.
Escribe primero sin juzgar la calidad del texto para plasmar tus pensamientos; en una fase posterior, edita con rigor para pulir la claridad y concisión.
Estructuración de ideas antes de redactar
Comenzar a escribir sin una hoja de ruta clara suele resultar en textos desordenados y repetitivos.
Crear un esquema previo con guiones o puntos principales organiza tus argumentos lógicamente antes de redactar los párrafos definitivos.
Pasos para mejorar la calidad de tus escritos
Clarifica qué quieres transmitir y qué tono es adecuado para tu lector.
Escribe los titulares y puntos clave que formarán la estructura del documento.
Escribe de corrido sin detenerte a corregir la sintaxis o erratas sobre la marcha.
Recorta frases complejas y usa verbos de acción en voz activa para ganar dinamismo.
Escuchar el ritmo del texto te permite detectar cacofonías y pausas antinaturales.