El asunto: la primera batalla
El asunto decide si tu correo se abre. Sé específico y accionable: 'Informe de ventas de marzo: revisión pendiente' gana a 'Hola' o 'Actualización'.
Evita el clickbait: un asunto que promete y no cumple se traduce en desconfianza y en correos sin responder.
El cuerpo: corto y escaneable
Primera línea: el contexto en una frase. Después, lo que necesitas del destinatario. Nada más.
Usa párrafos de 2-3 líneas, negritas solo para lo esencial y elimina los saludos largos: 'Hola Ana,' y al grano.
La llamada a la acción
Termina siempre con una acción concreta y verificable: '¿Puedes revisar el documento y confirmarme antes del jueves?'.
Si pides varias cosas, numéralas: las peticiones múltiples en un mismo párrafo se pierden. Una acción principal por correo funciona mejor.
Escribe correos que se responden
Cuando el correo está redactado, resume su acción en 6-8 palabras.
Primera línea: por qué escribes y qué ha cambiado.
Una acción concreta y verificable, con fecha si aplica.
Si no hay más remedio que pedir varias cosas, usa una lista numerada.
Si algo suena ambiguo, el destinatario lo interpretará peor: simplifícalo.
Productos recomendados
Monitor de escritorio
Redactar con el correo y tus notas a la vez acelera las respuestas.
Ver en Amazon